Ha pasado mucho tiempo desde que escribí aquí por última vez. He tenido altibajos, he sufrido y lo he pasado bien. No puedo decir que haya sido todo bueno ni todo malo. He tenido dudas y momentos de saberlo todo. He llorado y he reído. He olvidado y he creado nuevos recuerdos.
Muchas cosas han pasado en un par de meses, pero parece que nada ha cambiado. Sigo poniéndome nervioso por las mismas tonterías, sigo dándole vueltas a la cabeza por estupideces y creo que el mundo sigue girando en torno a mí.
Creo que es un buen momento para analizar como estoy. Estoy confuso; no sé si seguir con lo que estoy haciendo o dejarlo. No me siento realmente mal, pero tampoco estoy cómodo. No me pongo nervioso cuando se hace, y debería de estarlo. Estoy cansado; cansado de hacerme la víctima, porque es todo culpa mía. Es una película constante que me monto en mi cabeza y no tiene ningún sentido seguir haciéndola, pero aún así no lo puedo evitar. Tengo, sea como fuere, que olvidarme de eso y ser capaz de avanzar siguiendo mi propio camino sin dejarme influenciar. Estoy contento; aunque yo no lo piense a veces, tengo amigos que me quieren y me respetan. Tengo el respaldo de mi familia, que siempre estará allí y nunca me abandonara.
Y por último, estoy harto; harto de poner todos mis esfuerzos en cosas que acaban saliendo mal. Harto de fingir ser una cosa o ser la otra. Harto de tener que soportar cosas que nunca debí soportar...
En conclusión; mi vida es muy monótona. Es llevadera pero agotadora, y es muy cansada. Ya han pasado dos meses casi, y creo que no voy a aguantar mucho más. Esto se va a terminar, no sé como ni cuando pero creo que se va a terminar. Me voy a poner una fecha límite para aclararme. 29 de mayo. Una vez que pase esa fecha ya tendré mi decisión , que prácticamente tengo ya, tomada. Y respecto a mis otros dilemas secundarios, prometo cambiar, prometo ser más fuerte e ignorar lo que tenga que ignorar. prometo intentar dar lo mejor a los demás, pero también prometo ser un poco egoísta. Tengo 18 años, y me queda poco tiempo para pensar en mí mismo y disfrutar. Pero aún así, prometo mantenerme fiel a mí mismo y nunca dejar de valorarme.
Porque la vida es un juego, y hay que saber como mover bien tus fichas.